Proceso de mediación del conflicto

En febrero de 1992 comenzó el proceso de mediación para la solución del conflicto armenio ‑ azerbaiyano en el marco de la Conferencia sobre la Seguridad y la Cooperación en Europa (CSCE).  En la sesión del Consejo de Ministros de la CSCE, celebrada en Helsinki el 24 de marzo de 1992, se decidió celebrar en Minsk una conferencia sobre Nagorno Karabaj como foro de negociación permanente para hallar una solución pacífica al conflicto basándose en los principios, obligaciones y disposiciones de la CSCE.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en sus resoluciones 822 de 30 de abril de 1993, 853 de 29 de julio de 1993, 874 de 14 de octubre de 1993, y 884 de 11 de noviembre de 1993 condenó la ocupación del territorio de la República Azerbaiyana, reafirmó el respeto por la soberanía, la integridad territorial y la inviolabilidad de las fronteras de la República Azerbaiyana y la inadmisibilidad del empleo de la fuerza para la adquisición de territorios, y exigió la cesación inmediata de las hostilidades y los actos hostiles, así como el retiro inmediato, completo e incondicional de todas las fuerzas de ocupación de los distritos ocupados de Azerbaiyán. El 12 de mayo de 1994 se acordó una tregua.

En la Cumbre de Jefes de Estado de la OSCE, celebrada en Lisboa el 3 de diciembre de 1996, se elaboraron los siguientes principios para resolver el conflicto armado, que fueron recomendados por los copresidentes del Grupo de Minsk de la OSCE y respaldados por todos los Estados miembros de la OSCE:

a)       Integridad territorial de la República de Armenia y la República Azerbaiyana;

b)      Régimen jurídico de Nagorno Karabaj, definido por un acuerdo basado en la libre determinación, que otorgue a Nagorno‑Karabaj el mayor grado de autonomía dentro de Azerbaiyán;

c)       Garantías de la seguridad de Nagorno Karabaj y de toda su población, incluyendo la responsabilidad mutua de asegurar que todas las partes observen las disposiciones del arreglo.

En 1999 comenzaron las negociaciones directas entre los Presidentes de Armenia y Azerbaiyán, las cuales no culminaron en la solución del conflicto debido a la posición destructiva mantenida por la parte armenia. A pesar de las exigencias inequívocas del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y de otras organizaciones, Armenia sigue manteniendo hasta hoy territorios ocupados en Azerbaiyán.

El 25 de enero de 2005, la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa aprobó la resolución N 1416 sobre el conflicto de Nagorno Karabaj. En la resolución, la Asamblea Parlamentaria, confirmando una vez más  que Nagorno Karabj  es  territorio de Azerbaiyán  bajo la ocupación, expresó su preocupación de que las luchas étnicas y las acciones militares llevaron a la persecución un gran número de personas y a la creación de territorio mono étnico. Asamblea, declarando abiertamente que la ocupación  por el Estado miembro del Consejo de Europa el territorio de otro estado constituye una violación flagrante de los compromisos  de estados mimbros  y una vez más reafirmó el derecho a un retorno seguro y digno de los desplazados  a sus hogares. La Asamblea, recordando las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de la ONU, instó a la retirada de las tropas armenias de los territorios ocupados.

En mayo de 2006, por primera vez desde la formación de la institución de los copresidentes del grupo de Minsk de la OSCE la región visitó una misión conjunta, compuesta por los viceministros de relaciones exteriores de los países copresidentes.  Los copresidentes informaron que si las partes no podían llegar al acuerdo sobre los principios propuestos, deberían trabajar juntos para llegar a un acuerdo.

En respuesta a las declaraciones de los copresidentes del Grupo de Minsk,  el MAE de la República de Azerbaiyán declaró que, ante la continuación de la ocupación de territorios azerbaiyanos y limpiezas étnicas, es imposible la determinación del estatuto jurídico de la región de Nagorno Karabaj de la República Azerbaiyana. Esto requiere la liberación del territorio de Azerbaiyán, la desmilitarización de la zona de conflicto, la provisión de garantías adecuadas de seguridad internacional y el retorno de los azerbaiyanos expulsados en sus hogares. La parte azerbaiyana reiteró la voluntad de conceder a Nagorno Karabaj el estado más alto de autonomía dentro de la integridad territorial  reconocida internacionalmente y de acuerdo con la Constitución. Teniendo en cuenta el desarrollo futuro de la región, el Ministerio de Relaciones Exteriores ha indicado su disposición a conceder las facilidades económicas para la población de Nagorno Karabaj tras la restauración de la composición étnica según antecedentes existentes en la práctica internacional. El Ministerio de Relaciones Exteriores reiteró la intención de Azerbaiyán de continuar con las negociaciones para lograr  la paz  en la región.

Tras la última reunión, las partes adoptaron una declaración conjunta a través de la mediación del Grupo de Minsk de la OSCE y el Comité Internacional de la Cruz Roja sobre la devolución de los rehenes y prisioneros de guerra, así como los cuerpos de los muertos. Como resultado, ha sido  posible la devolución  y el entierro de los cuerpos del héroe nacional Mubariz Ibrahimov y  del mártir Farid Ahmadov.

Adoptada el año pasado la resolución del Parlamento Europeo "La necesidad estratégica de la Unión Europea para el Cáucaso Meridional” confirmó la ocupación de Nagorno Karabaj y territorios adyacentes, exigió  de Armenia la retirada de las fuerzas de todos los territorios ocupados de Azerbaiyán y  las garantías para los refugiados y los desplazados a un rápido retorno a sus hogares.