2017-01-20
El 20 de enero: El Día del Duelo Nacional

Se cumplen 27 años desde los trágicos acontecimientos del Enero Negro que representan una de las heroicas páginas de la historia del pueblo azerbaiyano. En la madrugada del 20 de enero del 1990, las tropas del Ejército de la Ex Unión Soviética cometieron el crimen sin precedentes contra la población civil que salió a la calle para establecer el Estado independiente y defender su soberanía. Este crimen sangriento no consiguió apagar el deseo de lograr la independencia, y aunque se derramó la sangre, el pueblo logró su soberanía estatal.

El crimen contra el pueblo azerbaiyano, que tuvo lugar hace 27 años, es un terrible acto de terror, un crimen de lesa humanidad, cometido contra el Humanismo. Como resultado de este trágico acontecimiento resultaron muertos 147 ciudadanos azerbaiyanos, 638 resultaron heridos, 841- ilegalmente detenidos; fueron brutalmente violados los Derechos Humanos plasmados en los documentos internacionales, incluyendo la Declaración Mundial de Derechos Humanos.

Tras los trágicos acontecimientos del 20 de enero, en la Representación de Azerbaiyán en Moscú, el líder nacional, Heydar Aliyev, ofreció la conferencia de prensa donde dio su valoración del horrible crimen, calificándolo como acto de terror que contradecía a las normas de Derecho, Democracia y Humanidad.  Incluso en la época soviética, el líder nacional, interviniendo con sus declaraciones, una vez más probó que solo los genios llegan a ser grandes personalidades políticas. 

Dar su vida por la Patria se considera de hazaña, gloria, mérito y valentía. El líder nacional, Heydar Aliyev, valorando altamente el mérito de los hijos de Patria cuyos nombres son conmemorados por los trágicos acontecimientos del Enero Negro, dijo: “Para el pueblo y la juventud de Azerbaiyán, el heroísmo manifestado por los mártires el 20 de enero es un ejemplo de heroísmo.  Para las generaciones azerbaiyanas contemporánea y futura, dar su vida por la Patria   es buen ejemplo del heroísmo. El pueblo azerbaiyano seguirá luchando para defender su independencia y soberanía, dando ejemplo del verdadero heroísmo y patriotismo.  Por esta razón, para nuestro pueblo los mártires, siendo duelo y pérdida irreparable, al mismo tiempo son un ejemplo de valentía, valor y orgullo nacional.

El líder nacional Heydar Aliyev, tras regresar a la actividad política en nuestro país, dio a los trágicos acontecimientos la valoración político-jurídica a nivel estatal. En la Sesión Especial del Parlamento de Azerbaiyán -Milli Medzlís-, en febrero del 1994, H. Aliyev dio su valoración al premeditado asesinado de las personas inocentes, cometido el 20 de enero del 1990, calificándolo cono acto de violencia y crimen militar y,  en marzo del mismo año, en conclusión de la Sesión, se aprobó la resolución sobre  los trágicos acontecimientos del enero de 1990.

“Los mártires no se mueren; sus nombres estarán eternamente grabados en nuestra memoria”-, dijo el presidente de la República de Azerbaiyán,  Ilham Aliyev, cuya actividad está enfocada en conmemorar y rendir homenaje a los mártires del 20 de enero, tomar  medidas para mejorar  las prestaciones sociales para sus familias.

 La fecha del 20 de enero -símbolo del patriotismo y unidad nacional-, ha entrado en la gloriosa historia de la lucha del pueblo azerbaiyano por la independencia. Anualmente, para conmemorar el aniversario de los trágicos acontecimientos, millones de personas visitan la Alameda de los Mártires, ubicada en el punto más alto de la capital para rendir homenaje al heroísmo. El líder nacional Heydar Aliyev, rindiendo homenaje a los mártires, subraya: “Los mártires del 20 de Enero son héroes del pueblo azerbaiyano, héroes nacionales. Su muerte es una pérdida irreparable para nuestro pueblo. Pero, al mismo tiempo, su martirio es la manifestación del heroísmo de nuestro pueblo. Su sangre derramada es la sangre de todo nuestro pueblo. Cada gota de esta sangre se asocia con orgullo, solidaridad y es manifestación del deseo de lograr la independencia nacional y la soberanía estatal. La sangre derramada aquella noche está en atributo estatal de Azerbaiyán - su la bandera nacional.