2017-03-31
DECLARACIÓN de la defensora del pueblo (ombudsman) de la República de Azerbaiyán con motivo de la conmemoración del Día del Genocidio contra los Azerbaiyanos del 31 de marzo

Tras el restablecimiento de la soberanía estatal de la República de Azerbaiyán, se crearon las posibilidades para el mejor conocimiento del pasado histórico de nuestro pueblo: las verdades, que llevaban siglos siendo ocultadas paulatinamente, salieron a la luz; los acontecimientos y realidades antes distorsionados se ven de manera más clara dentro del marco de la transparencia. Los actos de genocidio perpetrados periódicamente contra nuestro pueblo, sin ser valorados por la comunidad internacional,  forman parte de los acontecimientos mencionados.

Desde el siglo XIX, miles de familias armenias fueron reasentadas de Irán actual y Turquía a Karabaj, Najichevan, Zanguezur, provincia de Ereván y otras tierras autóctonas de Azerbaiyán. La política del genocidio, limpieza étnica y deportación, aplicada perseverantemente durante dos siglos por los nacionalistas armenios y sus cómplices contra el pueblo azerbaiyano, tenía como objetivo la expulsión de los azerbaiyanos de sus tierras ancestrales y el establecimiento del estado de “Gran Armenia” en territorios ocupados.

La más terrible de las sangrientas tragedias perpetradas contra el pueblo azerbaiyano, que se destaca por sus graves consecuencias, fue el genocidio del 31 de marzo de 1918.  Los armenios, aprovechándose de las revoluciones de febrero y octubre de 1917, bajo los lemas bolcheviques manifestaron sus pretensiones territoriales.

Desde los principios de marzo de 1918, los nacionalistas armenios llevaban a cabo el exterminio de la población pacífica azerbaiyana por razones étnicos: las personas fueron quemadas en vivo, fueron arruinados monumentos históricos, hospitales, escuelas y mezquitas.

La masacre perpetrada el 31 de marzo y el 1 y el 2 de abril en Bakú por las formaciones armadas armenias y bolcheviques adquirió el carácter masivo. Las formaciones armenias mataban despiadadamente a la gente inocente. Aquellos días en el territorio de nuestro país fueron brutalmente asesinados centenares de miles de compatriotas, incluyendo a más de 30 mil azerbaiyanos en Bakú y sus pueblos.  Los armenios destruyeron muchos monumentos antiguos, templos, fue tiroteado el edificio de Ismailía, perla de arquitectura mundial, afectados los minaretes de las mezquitas Dzumá y Tezepir; quemados los cadáveres de las víctimas azerbaiyanas asesinadas por las formaciones armenias  en caravasar. 

El genocidio contra los azerbaiyanos fue perpetrado con particular brutalidad,  particularmente, en las regiones de Bakú, Shemajá, Gubá, Kurdamir y Salian, Karabaj, Zanguezur, Najicheván y Lenkoran. Durante la masacre de marzo, los armenios destruyeron completamente 75 pueblos en Shemajá, fueron asesinadas 7 mil azerbaiyanos. Los archivos albergan expedientes   de 1000 páginas donde constan los datos de investigación del genocidio perpetrado en Gandzá  y sus pueblos, probando el carácter masivo del genocidio perpetrado en la región. Las fuentes históricas acreditan que a mediados de marzo en Shemajá fueron destinados 2000 soldados armenios y 60 vehículos con armamento, lo que prueba   el carácter premeditado de los trágicos acontecimientos. 

Los sangrientos acontecimientos fueron perpetrados del mismo modo en la región de Gubá. Allí las formaciones armadas armenias quemaron122 pueblos, asesinaron a las personas inocentes, entre ellas  niños y mujeres.  En la región de Lenkorán fueron destruidos 40 pueblos, centenares de personas inocentes fueron asesinadas, gran cantidad de casas fue destruida y quemada.

En común, en aquel periodo, en el territorio de Azerbaiyán,   centenares de miles de compatriotas fueron sometidos al genocidio.  A pesar de haber transcurridos muchos años, estos sangrientos acontecimientos no son olvidados: dejaron huelas sangrientas en la memoria de nuestra pueblo. 

Cabe señalar que en el decreto del líder nacional, Heydar Aliyev, Sobre el genocidio cometido contra los azerbaiyanos del 26 de marzo de 1998, se da la valoración política de los trágicos acontecimientos y por primera vez se los califican oficialmente de genocidio contra los azerbaiyanos perpetrado por los armenios. Anualmente el 31 de marzo se celebra  oficialmente como Día del Genocidio contra los Azerbaiyanos.

En los últimos años, fueron investigados los hechos de asesinatos masivos en Gubá, perpetrados por los armenios con extrema brutalidad durante la masacre de 1918. Los restos de los cadáveres hallados prueban el vandalismo perpetrado por los armenios durante estos acontecimientos. Con el fin de conmemorar decenas de miles de víctimas, asesinadas durante la masacre de marzo en Gubá, fue erigido el Complejo Memorial de Genocidio.  Este monumento conmemorativo es visitado por la población local y visitantes extranjeros que rinden homenaje a los víctimas de la masacre. 

Según el Derecho Internacional, el genocidio es un crimen grave y de carácter internacional que figura entre los crímenes de guerra, contra la paz y seguridad de los pueblos y el terrorismo internacional.  La Asamblea General de Naciones Unidas en su Resolución Nº 260 (III)  del 9 de diciembre de 1948 aprobó la Convención para la prevención y la sanción del delito de genocidio. En dicha Convención, se entiende por genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación, interpretados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso. Durante la masacre de marzo de 1918, los armenios cometieron los actos contra el pueblo azerbaiyano cada uno de los cuales, según la definición de crimen de lesa humanidad hecha en la Convención, jurídicamente deberán ser calificados  de genocidio.

Cabe destacar que los nacionalistas armenios, sin renunciar a sus intenciones ilegales, perpetran despiadadamente el asesinado de la población inocente e intentan ocultar su crimen, falsificando  la historia en sus intereses.  

Como resultado de la agresión de Armenia contra Azerbaiyán,  en 1988,  fueron ocupados los territorios de Nagorno-Karabaj de Azerbaiyán y siete regiones adyacentes fueron invadidas, por lo tanto el 20% del territorio fue ocupado, un millón  de nuestros ciudadanos se ha convertido en refugiados y desplazados, sus derechos fueron  flagrantemente violados. Durante esta última ocupación  los nacionalistas armenios   perpetraron el genocidio en la ciudad de Jodjali, en los pueblos de Kirkidzián, Malibeyli, Gushchular  y los demás pueblos  de Azerbaiyán.

Los territorios ocupados de Nagorno Karabaj y las regiones adyacentes forman parte integral de Azerbaiyán. Pese a la aprobación de cuatro resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU   que instan la liberación inmediata e incondicional de los territorios ocupados de Azerbaiyán,    la Resolución de la Asamblea General de la ONU del 14 de marzo de 2008 Situación en los territorios ocupados de Azerbaiyán,  la Resolución Nº 1416 de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa y su Recomendación  Nº 1690,  así como la Resolución del Parlamento Europeo sobre Nagorno Karabaj del 23 de octubre de 2013, Armenia siguen incumpliendo las resoluciones, aunque en ellas expresamente se exhorta la retirada por Armenia de sus formaciones  armadas de los territorios ocupados de Azerbaiyán, la creación de las condiciones para el retorno de un millón de  refugiados y desplazados internos a sus territorios ancestrales.

Armenia, para ser admitida a los miembros del Consejo de Europa, en virtud de las recomendaciones  de la Resolución  Nº221 de la Asamblea Parlamentaria, se responsabilizó en  esforzarse para la solución pacífica del conflicto  sobre Nagorno Karabaj, la resolución de los conflictos locales  e internacionales  a base de principios del Derecho Internacional sin  lugar a amenazas y uso de fuerza contra los estado vecinos.   Sin embargo, la parte armenia, manteniendo una postura no constructiva, incumple sus responsabilidades, continuamente viola el régimen del alto el fuego con lo que hunde el restablecimiento de la paz en la región. 

 Un ejemplo de ello, son los acontecimientos del 2 de abril  de 2016,  cuando los territorios de la República de Azerbaiyán, incluyendo a los pueblos con la población civil ubicados en la zona   pre fronteriza, escuelas y otros bienes públicos, así como  los regimientos de las Fuerzas Armadas de la República de Azerbaiyán  en toda la línea de contacto fueron sometidos al ataque con la artillería pesada y de gran calibre desde los territorios ocupados  de Azerbaiyán  y del territorio de la República de Armenia. Como resultado de la agresión, resultaron muertas y   gravemente heridas   las personas civiles, entre ellas niños, mujeres y ancianos.  Con estos actos provocativos fue flagrantemente violada la Convención de Ginebra. Lo pueden testimoniar los periodistas extranjeros acreditados en el país.

Todos estos acontecimientos tienen lugar en el siglo XXI ante la comunidad internacional  que se caracteriza de alto nivel de cultura y desarrollo económico.  Reiteramos firmemente que hasta que cada acto de vandalismo, separatismo, nacionalismo y terrorismo  no reciba su valoración político-legal, toda la comunidad internacional será amenazada.

La parte azerbaiyana sigue esforzándose para la resolución pacífica del conflicto sobre Nagorno Karabaj. El presidente de la República de Azerbaiyán, Sr. Ilham Alyevv,   reitera  firmemente  la necesidad de resolver el dicho conflicto en el marco  de la integridad territorial de  nuestro país  y la retirada de las fuerzas ocupantes de los territorios  autíoctonos de Azerbaiyán.

La comunidad internacional, cada vez más, apoya la justa postura de Azerbaiyán y está interesada en la solución pacífica del problema en el marco de las normas de Derecho Internacional. Cabe destacar que en 2012, el Senado del Estado de Nueva York y la Asamblea General del Estado de Nueva Jersey de los EE.UU. aprobaron la Resolución sobre el reconocimiento del 31 de Marzo como el Día del Genocidio contra los Azerbaiyanos.   

Cabe señalar que  los Parlamentos de 14 Estados, partiéndose  de las normas del Derecho Internacional,  dieron su valoración al genocidio  perpetrado en Jodjalí  por los armenios el 26 de febrero de 1992; órganos legislativos de 21 Estados de los EE.UU.   aprobaron  las resoluciones correspondientes.

Teniendo en consideración lo expuesto,  reiteramos firmemente que el genocidio perpetrado el 31 de marzo  no ha recibido su valoración legal a escala internacional. Dirigiéndose a la comunidad internacional y las organizaciones internacionales, expresamos nuestra confianza en su apoyo, encaminado a poner fin a la agresión armenia contra Azerbaiyán, actos terroristas, violación de los derechos humanos a escala mundial, así como lograr la solución pacífica del conflicto por medio de negociaciones

Llamamos a las organizaciones internacionales a no aplicar la política de doble estándar y apoyar la justa postura de Azerbaiyán. Expresamos nuestra confianza en que  en un  futuro próximo la justicia va a restablecer,  el crimen de lesa humanidad cometido contra los azerbaiyanos recibirá su valoración  internacional y legal  como acto de genocidio, los culpables no se quedarán sin condena, Armenia,  por perpetrar el genocidio, será sometida a las sanciones de las organizaciones internacionales competentes, la integridad territorial de Azerbaiyán y los derechos infringidos masivamente de un millón de  refugiados ser restablecidos, los rehenes y cautivos serán liberados.

Expresamos nuestra confianza en que todas las instituciones internacionales se movilizarán y  esforzarán para: restablecer la paz y seguridad en las tierras de Azerbaiyán;  poner fin a la política de agresión  que sigue desde  hace mucho tiempo;  crear las condiciones  necesarias para  que cada ciudadano, sin discriminación alguna,  pueda disfrutar de sus derechos  y libertades fundamentales internacionalmente reconocidos; lograr las condiciones  para el restablecimiento de la paz, el desarrollo sostenible y la cooperación  en  nuestro país y en la región en común.

 Elmira Suleymanova

 Defensora del Pueblo (ombudsman) de la República de Azerbaiyán

 17 de marzo de 2017

La presente declaración es dirigida a: Secretario General de la ONU, Consejo de Seguridad de la ONU,  Alto Comisario de la ONU para los  Derechos Humanos, UNESCO,  Organización de la Cooperación Islámica, Comisión Europea, Consejo de Europa, la OCSE, Instituto Europeo e Internacional de Ombudsman, Asociación de los Ombudsman de Asia, Buró Internacional de Paz, , a los ombudsman de  todos  los países, a las Embajadas de Azerbaiyán y a las Embajadas de los países extranjeros en Azerbaiyán, representaciones de la diáspora azerbaiyana.